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Llamadas de voz desde Gmail

Google está preparando una nueva y potente función en Gmail que permitirá realizar llamadas telefónicas con la interfaz de Google Chat, algo que aumentará las prestaciones de un servicio de comunicación cada vez más completo. Aunque Google ya contaba con soluciones como Google Talk y Google Voice -solo activo en Estados Unidos- este servicio estaría disponible como aplicación web, y podría ser el resultado de la adquisición de Gizmo5 a finales del año pasado.

El cliente de Google Talk está orientado totalmente a ser utilizado como una aplicación de escritorio, por lo que Google quiere ahora complementar esa oferta y la de Google Voice con esa nueva prestación que permitirá realizar llamadas desde Gmail, sin necesidad de un cliente instalado en nuestro ordenador.

No se sabe si esto afectará a Google Voice o se tratará de una oferta separada, pero en las imágenes que ya se han visto de esta función se comprueba que la interfaz de usuario es la misma que en Google Voice, aunque este servicio no es de VoIP, sino de centralización y gestión de las llamadas.

Otros servicios como Skype o Jajah parecen los claros rivales de Google, que ya ofrecía videoconferencias y llamadas de voz a través del chat, pero no llamadas telefónicas a móviles y fijos convencionales, al menos gratuitamente.

Fuente: Muy Computer

Miso: comparte lo que ves en cine y televisión

Creada por Bazaar Labs, una startup radicada en el Pier 38 de San Francisco, llega Miso (http://gomiso.com), una aplicación que evoca enormemente el uso de Foursquare, pero destinada en este caso a compartir las series de televisión, películas o el contenido audiovisual en general que estamos viendo.

El esquema es enormemente sencillo: un proceso de registro simple con comprobación de correo electrónico, tecleas el contenido que estás viendo en una caja de búsqueda, y la aplicación te ofrece opciones. Si lo que estás viendo no está en la base de datos, puedes registrarlo tú mismo. Una vez seleccionado el contenido, puedes añadir un mensaje breve y compartirlo, bien únicamente con quienes te sigan en Miso, o bien enviarlo a Facebook o a Twitter si previamente has vinculado esas aplicaciones con Miso mediante OAuth. A medida que vas incrementando tu actividad en Miso, o en conjunción con determinadas series o eventos, vas obteniendo badges. Añade clientes móviles para iPhone y Android por eso de que muchas veces cuando ves cosas no tienes delante un ordenador, y todo listo.

Nada nuevo bajo el sol, simplemente una aplicación similar a lo que ya conocemos, pero verticalizada hacia otro tipo de actividad con un indudable componente social. Cuando vemos una serie, una película o un evento, la inclinación a comentarla con nuestros amigos resulta algo completamente natural, y Miso aspira a acomodar ese hábito. Sin embargo, al tiempo que se convierte en vehículo para los comentarios y la actividad de los usuarios, sirve de manera obvia otro tipo de propósitos enfocándola hacia la visión agregada de dicha actividad: puedo, lógicamente, irme a Miso para ver qué series están viendo mis amigos o aquellas personas de cuyo gusto me fío, o ver detalles acerca de la popularidad de un contenido determinado, bien desde la perspectiva de usuario o bien desde la del profesional de la televisión o de otros ámbitos relacionados. En cierto sentido, Miso refleja la idea de la televisión 2.0: poco importa cómo he obtenido el contenido que estoy viendo, lo importante es que lo estoy viendo y, por tanto, lo puedo comentar con mis amigos. Una fuente de datos interesante de cara a medir esos hábitos de consumo que los audímetros hace mucho tiempo que dejaron de ser capaces de medir.

¿Futuro? Imposible saberlo. Parece complicado que Miso alcance una difusión mayoritaria más allá de los usuarios habituales de redes sociales y aquellos early-adopters que gustamos de ir probando todo lo que sale – ámbito en el que acaba de aparecer con bastante empuje inicial – pero en caso de popularizarse, podría jugar un papel importante como referente en ese escenario definido por los contenidos disponibles a golpe de clic. Por otro lado, nada impide a redes sociales generalistas como Facebook operar de la misma manera que lo han hecho en el caso de la geolocalización: pulsar la demanda observando la popularización de otras aplicaciones, y lanzar posteriormente su propio desarrollo en ese sentido teniendo a favor las externalidades de red. Por el momento, probemos la aplicación a ver que tal...

Fuente: Enrique Dans

Facebook Places: La geolocalización se torna en serio

Tras el anuncio oficial de Facebook Places ayer, y teniendo en cuenta que la aplicación solo está disponible por el momento en Estados Unidos y que por tanto no hemos tenido la oportunidad de probarla, todo parece indicar que las aplicaciones de geolocalización están adquiriendo un nivel de madurez increíble y que será cuestión de semanas el popularizarse al nivel requerido para que las empresas y/o anunciantes decidan invertir cuantiosas sumas de dinero en publicidad.

Hasta el momento, la escena había estado dominada por un competidor principal, Foursquare, y algunos otros contendientes como Gowalla o Brightkite. Que Facebook, tras ocho meses de desarrollo, lance Places con el supuesto apoyo de los dos principales competidores, y con un logotipo que muestra precisamente un cuatro dentro de un cuadrado no hace más que acentuar las dudas del fundador de Foursquare, Dennis Crowley, acerca del futuro desarrollo de la competencia en este entorno: ¿qué escenario veremos dentro de unos meses? ¿Seguirán Foursquare y Gowalla con su crecimiento actual, o habrán cedido terreno ante la pujanza de Facebook y su enorme volumen de usuarios?

A la vista del escenario, las dudas de Crowley parecen tener todo el sentido del mundo. Generalmente, se considera que un servicio que alcanza un nivel de adopción razonable puede tener una buena oportunidad de mantenerse como líder ante la entrada de un tercero si consigue apalancarse en factores que refuercen su efecto red. Foursquare saltó a la fama y multiplicó su nivel de adopción hace ya más de medio año, pero en ese tiempo, a pesar de que la adopción aparente es elevada si te mueves dentro de los círculos de aquellos que gustan de probar este tipo de servicios, lo cierto es que no ha logrado penetrar especialmente otros segmentos más generalistas: para empezar a utilizar Foursquare hay que entenderlo y verle el sentido primero, contar con un smartphone y utilizarlo como tal, y tener una red de amigos que también lo utilicen y le den sentido. El consenso general marcado por analistas como Forrester es que por el momento, las redes sociales basadas en la geolocalización (location-based social networks, o LBSN), a pesar de haber seducido a un grupo numeroso de usuarios con un buen nivel de influencia y visibilidad en la web en general, están todavía lejos de una adopción masiva que compense el que los negocios en general inviertan grandes cantidades en publicidad en esa área.

La entrada de Facebook en este área puede claramente marcar una diferencia, a la vez que significar el declive de las empresas que originalmente desarrollaron el mercado: resulta poco realista plantear un escenario en el que los usuarios hagan check-in en más de una red a la vez, y el volumen – y por tanto, el efecto red – está claramente del lado de Facebook. La ventaja de Foursquare está claramente en dos factores: el contar ya con una red establecida, y el factor lúdico, mucho más importante y menos frívolo de lo que parece. En el momento en que se plantea una migración a otro servicio, prescindir de tu red en Foursquare, tener que volver a organizarla en Facebook, y sobre todo, perder tus mayorships y tus badges puede suponer un problema a la hora de llevarse a ese numeroso grupo de early adopters, de influenciadores que ayudaron al desarrollo del mercado. Pero ¿son realmente necesarios esos influenciadores? Y por otro lado, dada la “magnanimidad” de Facebook al plantear un servicio abierto para Foursquare y Gowalla, ¿no significa ésto precisamente lo contrario? Ahora, si eres usuario de estos servicios, puedes reducirlos a una vía de entrada de datos a Facebook Places, y seguir usándolos una temporada hasta que te des cuenta de que ya has alimentado suficientemente tu perfil en Facebook Places, y que en realidad tu red también está allí incluso más grande y mejor desarrollada. Desde el punto de vista de eDans, el cual comparto, la supuesta apertura de Facebook con respecto a Foursquare y Gowalla no es ni más ni menos que un regalo envenenado, y que el futuro para éstas podría tener muy mal color.

Por otro lado, Facebook Places parece construido con un claro propósito de implicar al anunciante: la conexión entre Places y las páginas de Facebook tiene toda la lógica del mundo para las empresas, y la posibilidad de anunciar no solo su presencia en forma de páginas sino también sus localizaciones en Places, unido a las capacidades de segmentación de la red, aporta interesantes posibilidades y genera un vínculo muy deseado entre lo virtual y lo físico. En ese sentido, Facebook arranca ya con desarrollos sólidos y perspectivas de un muy importante crecimiento donde Foursquare simplemente estaba empezando a hacer algunos experimentos. La competencia en este sentido, a pesar de ser Facebook el recién llegado y Foursquare el supuestamente establecido, aparece más bien desigual.

Veremos la evolución del tema, pero todo indica que Facebook puede ser el mejor posicionado para convertir en de verdad populares los servicios de geolocalización asociados a redes sociales tanto a nivel de público general como a nivel de empresas o anunciantes. Por supuesto, no faltan en este sentido las precauciones: la American Civil Liberties Union (ACLU) ya ha lanzado advertencias sobre el nuevo servicio de Facebook y cómo puede afectar a la privacidad de los usuarios: está por ver cómo algunas de las prestaciones incorporadas en Places, tales como la posibilidad de etiquetar a personas de tu red en sitios o la de definir sitios como tuyos, funcionarán cuando la red empiece a crecer, y cómo de rápido reaccionará Facebook ante las quejas o reclamaciones de los usuarios. Como en todo, hablamos de un proceso de interacción, que tardará cierto tiempo en sedimentarse. Por el momento, si quieres saber a qué atenerte e ir haciéndote tu composición de lugar a la espera de que Facebook Places llegue a más países además de los Estados Unidos, es recomendable leer la Field Guide que ha publicado Mashable, muy clara en este sentido.

Fuente: Enrique Dans

Alzheimer y propiedad intelectual

Dos medios muy populares, Slashdot y Techdirt, referencian este artículo del New York Times, “Sharing of data leads to progress on Alzheimer’s“, en el que se detalla cómo la eliminación de todos los temas relacionados con patentes y propiedad intelectual ha facilitado progresos sustantivos en la investigación de uno de los males más temidos de nuestro tiempo, el Alzheimer.

Ante las dificultades para desarrollar investigación en este área de manera eficiente mediante el método habitual, con múltiples equipos trabajando en diferentes lugares con distintas muestras de tamaño insuficiente y llegando a conclusiones muchas veces incoherentes entre sí, un grupo de médicos decidió crear una iniciativa común, la Alzheimer’s Disease Neuroimaging Initiative (ADNI), para generar un único conjunto de datos sobre los cuales trabajar, con la condición de que fuese obligatorio para los participantes compartir de manera inmediata todos los datos obtenidos. Nadie sería dueño de los datos, nadie podría patentar nada relacionado con el tema, pero las compañías tendrían total libertad para beneficiarse de cualquier desarrollo de medicamentos o pruebas diagnósticas que se generasen a partir de la investigación.

Cinco años después del comienzo de la iniciativa, los resultados saltan a la vista: múltiples compañías e instituciones han contribuido con sesenta millones en fondos al proyecto, ha sido más sencillo obtener pacientes con los que desarrollar pruebas, se ha generado un conjunto de más de ochocientos pacientes y controles, el archivo de datos ha sido descargado más de tres mil doscientas veces, y la base de datos con imágenes de los escáneres cerebrales, en casi un millón de ocasiones. El esfuerzo ha dado lugar a una gran cantidad de papers de investigación, y a más de cien estudios en progreso sobre fármacos que podrían ralentizar o detener la evolución de la enfermedad.

¿Dónde queda esa aclamada teoría que afirma que las patentes son necesarias para incentivar la investigación? En el caso del Alzheimer – y pronto, dados los resultados, en el del Parkinson – existen incentivos suficientes, a pesar del libre acceso a los datos y de la ausencia de patentes, para las compañías que quieran desarrollar tratamientos o pruebas diagnósticas, y la aplicación de transparencia, apertura y compartición de datos ha desencadenado un progreso más rápido de la ciencia médica.

A lo mejor es que todo este tema de las patentes y la propiedad intelectual es algo que como sociedad tenemos que repensar un poquito, dejándo a un lado el interés económico...

Fuente: Enrique Dans

El 98% de las empresas usan Open Source

La empresa Zenoss, que se dedica al campo de las herramientas de monitorización de red y a la venta de software Open Source para servidores, ha realizado una encuesta en la cual se ha podido demostrar que la adopción del Open Source en las empresas es casi total.

Su informe anual, titulado “Open Source Management Survey”, permite descubrir cuál es la adopción del software de Código Abierto en las empresas de todo el mundo, y la conclusión general es que este tipo de soluciones cada vez son vistas con más buenos ojos por parte de las empresas.

Entre los factores que contribuyen a esa mejor imagen está el hecho de que los administradores de sistemas de las empresas están centrando sus esfuerzos en la elección de un software que dé buen servicio y buena documentación, sin tener en cuenta su naturaleza propietaria o abierta.

Entre las conclusiones del informe anual de 2010 destacan las siguientes:
- El 71% de los encuestados en 2009 -el año en el que se realizó la encuesta- indicaron que el software Open Source era fácil de implantar, mientras que en 2008 el porcentaje era del 48%, en 2007 el 38% y en 2006 el 26%.
- El 76% de los administradores de sistemas de grandes empresas indican que prefieren utilizar software Open Source si hay posibilidad.
- La razón #1 para no elegir soluciones Open Source fue la falta de soporte, seguida de la falta de documentación.
- De lo anterior, lógicamente, se desprende que la calidad del soporte fue la razón #1 por la cual las empresas indicaron que eligen soluciones y herramientas de gestión propietarias.
- El 50% de los encuestados indicaron que usan algún tipo de tecnología Cloud Computing, incluyendo a las aplicaciones hospedadas, Amazon Web Services y almacenamiento en la nube.
- Las prioridades más importantes para los gestores TIC eran la monitorización, gestión de las configuraciones, el parcheado y el provisionamiento, y la seguridad.

Como se puede ver en la imagen, la conclusión más relevante no obstante fue la que indicaba que el 98% de las empresas encuestadas ya usaban algún tipo de solución Open Source, lo que denota una presencia notable de estas soluciones en las grandes empresas.

Fuente: Muy Canal

Android, más popular que Linux y Ubuntu

La evolución de Linux ha sido fantástica, y aunque a muchos nos gustaría ver cómo este sistema operativo triunfa en los PCs y portátiles de los usuarios finales hay que reconocer que su papel es realmente notable y que no hace más que ir creciendo.

Distros como Ubuntu han contribuido de forma importante a la hora de poner un poquito más de moda a este sistema operativo, y de hecho ya hemos visto cómo se confunde Linux con Ubuntu, y eso ha hecho que entre los usuarios noveles y los que no conocen tanto el mundo Linux se dé mucha relevancia a la distribución de Canonical.

Sin embargo donde ha habido una revolución ha sido sobre todo en el terreno de la movilidad, donde Linux se ha convertido en la base de distintos desarrollos y plataformas que están dejando claro que la versatilidad de esta solución es mucho mayor que la que ofrecen otros sistemas operativos tradicionales.

Esta evolución de tendencias en Internet se demuestra con un pequeño estudio en Google Trends que permite comprobar que al comparar el número y frecuencia de búsquedas de los términos “Android”, “Linux” y “Ubuntu” aparece una clara evolución ascendente de Android, que es la gran estrella en el terreno de la movilidad, mientras que Linux está cayendo en esa comparativa y Ubuntu se sitúa justo por debajo de Linux en popularidad en búsquedas.

La comparación es curiosa, pero lo importante, recordemos, es que todo suma, y que Linux y el Open Source están poquito a poquito conquistando todo tipo de escenarios y plataformas.

Fuente: Muy Linux

El dilema de ser demasiado seguro

La reciente decisión de algunos países árabes de suspender determinados servicios de la plataforma BlackBerry pone a RIM en una situación sumamente compleja. La prohibición se debe fundamentalmente a la imposibilidad de ejercer un control gubernamental sobre la información que circula a través del sistema, un sistema que fue diseñado y certificado, no lo olvidemos, para ofrecer a sus clientes corporativos una seguridad a prueba de bomba.

RIM es una empresa muy peculiar: nacida y crecida para ofrecer productos y servicios a clientes corporativos, la compañía mantiene todavía una fortísima cultura de orientación hacia las necesidades de las empresas y de sus responsables de IT, a pesar de su "gran desarrollo" dentro del mercado de consumo. Los principales clientes de RIM son grandes empresas y corporaciones que valoran enormemente cuestiones como la seguridad, y esta seguridad se mantiene, entre otras cosas, gracias a un sistema que cifra todo el tráfico y lo canaliza a servidores específicos situados fuera del alcance de los gobiernos, a través de un sistema de cifrado de 256 bits controlado por la propia RIM que, según afirma la compañía, impide la monitorización de cualquier entidad externa o incluso por parte de la propia RIM. Desde China, por ejemplo, resulta perfectamente posible acceder a cualquier página web, incluyendo aquellas que transgreden claramente las normas de la censura gubernamental, si se hace a través de un terminal Blackberry.

¿Qué pretenden los países protagonistas de la prohibición? Eufemísticamente, afirman pretender “una solución compatible con las leyes locales”. Es decir, el establecimiento de un servidor proxy dentro del país, abierto a la monitorización gubernamental. La excusa es la de siempre: el supuesto temor a un uso de la red para la transmisión de mensajes vinculados al terrorismo o al desarrollo de movimientos insurgentes. En el fondo, hablamos de la clara violación de uno de los derechos humanos, la confidencialidad de las comunicaciones, en países en los que tradicionalmente el respeto a esos derechos humanos pocas veces ha recibido una prioridad demasiado elevada. Pero en el trasfondo, subyace el interés de estos países por presentarse como alternativas viables para el desarrollo empresarial, auténticos nodos para la inversión extranjera, algo difícilmente compatible con la posibilidad de espiar las comunicaciones corporativas.

RIM cuenta con medio millón de usuarios en los Emiratos Árabes y unos cuatrocientos mil en Arabia Saudí, pero la decisión que tome con respecto a este tema va, en realidad, mucho más allá. Además de determinar las futuras relaciones de la empresa con otros estados con políticas similares, determina, por ejemplo, el nivel de seguridad al que estarían sujetas las comunicaciones corporativas cuando un usuario se desplaza a estos países. La seguridad de la plataforma fue determinante, por ejemplo, a la hora de decidir que el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, pudiese mantener su BlackBerry en funcionamiento tras ser elegido: ¿imaginamos un escenario en el que sus comunicaciones a través de la plataforma estuviesen comprometidas cuando viaja a determinados países? Las empresas no solo pagan por un terminal: pagan por un nivel de cifrado determinado y una seguridad que supera las pruebas más rigurosas. Empezar a abrir la plataforma a las ansias de control de gobiernos poco respetuosos con los derechos humanos supone, a todas luces, un problema de seguridad. Pero renunciar al desarrollo en esos países, muchos de ellos importantes o emergentes, también supone un problema de viabilidad para una empresa como RIM, a la que muchos dan consejos para mantener su actual relevancia dentro del mercado. Y por supuesto, plantea dudas que van más allá: ¿está realmente la plataforma completamente a salvo de la monitorización gubernamental en países como los Estados Unidos, que han desarrollado importantes esfuerzos por la monitorización de las actividades de sus ciudadanos para evitar la amenaza del terrorismo? ¿Que ha pasado en India, donde los problemas de este tipo provienen originalmente del año 2008? ¿Y qué pasa si se utilizan otros terminales y servicios de otras compañías?

RIM ya ha contestado al gobierno de los Emiratos Árabes, aclarando que operan bajo sistemas de clave simétrica en la que el cliente crea su clave, de la que solo él tiene copia, y que nadie, ni siquiera RIM, puede acceder a sus datos, dado que no existe ninguna “clave maestra” ni puerta trasera de ningún tipo en el sistema. En su respuesta, RIM deja claro que bajo ningún concepto comprometerá la integridad y la seguridad de sus soluciones corporativas, que el uso de sistemas de cifrado robustos es habitual en todos los sistemas de correo inalámbrico corporativos, y que los gobiernos deberían ser capaces de satisfacer sus necesidades de seguridad y el cumplimiento de las leyes sin necesidad de comprometer los requerimientos de seguridad de las actividades comerciales.

Una vez más, el viejo dilema de la privacidad frente a la seguridad. ¿Es razonable un mundo en el que todo lo que transmitimos a través de nuestras comunicaciones está sujeto a monitorización gubernamental por si acaso somos malos o estamos conectados con capos como Figueroa Agosto?

Fuente: Enrique Dans