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El futuro de las telcos

Interesante artículo en Business Week sobre el Emerging Devices Group, la división más avanzada de AT&T, la que se encarga de investigar nuevos usos para las telecomunicaciones en función de los usos que los clientes podemos hacer de ellas gracias a los nuevos dispositivos. Titulado “AT&T’s Designs for the Wireless Market“, el artículo ofrece una buena perspectiva en lo que puede ser el futuro de las empresas de telecomunicaciones, o al menos, en la parte de servicios ofrecidos.

En la contraparte, la de la demanda, las empresas de telecomunicaciones se enfrentan al que sin duda constituye el mayor reto de su historia: aprender a ofertar servicios en red dejando claro que la naturaleza de la red es la que es y que sería profundamente cortoplacista e inviable a lago plazo intentar cambiarla. Los clientes exigen empresas de telecomunicaciones que respeten por encima de todo la neutralidad de la red como forma de asegurar su futuro, y que garanticen además un nuevo tipo de esquema de relación con sus clientes, garantizando sus derechos y libertades. Por mucho que AT&T investigue sobre cómo darnos servicios de todo tipo, nadie con dos dedos de frente va a entregar a la compañía valiosos datos de uso o de localización sin garantías de qué se va a hacer con ellos: sistemas de facturación razonables que no pretendan “sangrar” al cliente en cada descuido, sino llegar a relaciones verdaderamente sostenibles con él, garantía de independencia de los poderes públicos - salvo intervención judicial - y de los lobbies de poder.

Un nuevo escenario tecnológico precisa de un nuevo tipo de empresa de telecomunicaciones, y eso no implica únicamente ofrecer más y mejores servicios: implica, además, tener claras las reglas del juego y considerar al cliente una pieza clave con la que es preciso mantener una buena relación. Un cliente que utiliza infraestructuras que pertenecen a las compañías, y que debe poder hacerlo en las condiciones más ventajosas y con la confianza de que no intentarán robarle cada vez que dé un paso, se pase de un límite o salga del país. Que no entrega sus datos al primero que los pide con excusas grandilocuentes. Que le haga, por fin, sentirse cliente.

Fuente: Enrique Dans